viernes, 30 de mayo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

    

                  Blindado                                                     La trama fenicia


                                                       

Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Esta semana, el cine nos propone dos formas de encierro: una que asfixia y otra que libera. Locked, de David Yarovesky, es un thriller tenso que se apoya en la mirada cada vez más fantasmal de Anthony Hopkins; mientras que The Phoenician Scheme, la nueva rareza elegante de Wes Anderson, nos lleva al encierro más delicioso: el del artificio narrativo. Y esta vez, con música de Alexandre Desplat, ese orfebre de partituras que convierte cualquier historia en una sinfonía emocional.

En Loscked, el director David Yarovesky no presenta a Eddie Barrish (Bill Skarsgård), un ladrón de poca monta que, agobiado por problemas económicos y personales, busca desesperadamente una solución rápida. Al encontrar una lujosa SUV Dolus aparentemente desatendida, decide entrar con la esperanza de hallar algo de valor. Sin embargo, al intentar salir, descubre que ha quedado atrapado dentro del vehículo, que ha sido modificado con tecnología avanzada para convertirse en una celda móvil.

El propietario del coche, William Larsen (Anthony Hopkins), un médico adinerado con un pasado trágico, se comunica con Eddie a través del sistema de sonido del vehículo. William revela que ha diseñado el Dolus como una trampa para delincuentes, con el fin de impartir su propia forma de justicia. A lo largo de la película, Eddie es sometido a diversas torturas psicológicas y físicas, incluyendo descargas eléctricas, temperaturas extremas y manipulación emocional.

A medida que avanza la historia, se desvelan las motivaciones de William y el pasado de Eddie, llevando a un enfrentamiento final que pone a prueba los límites de la resistencia humana y la moralidad.

Wes Anderson es un arquitecto de cajas chinas. Cada película suya es una maqueta viva, una fábula que juega a parecer liviana mientras esconde abismos bajo el color pastel. En The Phoenician Scheme, Anderson se lanza a una trama de espionaje en el Mediterráneo, llena de dobles, maletines, pasadizos y un complot que parece escrito por un Graham Greene con síndrome de Peter Pan.

Y ahí están Benicio del Toro, Tom Hanks, Bryan Cranston, Scarlett Johansson.. Pero hay algo más: la música. Alexandre Desplat, habitual colaborador del director, firma aquí una de sus partituras más juguetonas y melancólicas, combinando cuerdas vibrantes con ecos de chanson francesa y ritmos orientales que refuerzan el sabor exótico de esta comedia de enredos.

Puede que uno entre al cine buscando algo distinto, y que Anderson parezca siempre el mismo. Pero basta detenerse en un plano, en una inflexión, en un arpegio de Desplat, para notar que bajo esa simetría hay emoción. Y de la buena.

Dos películas, dos jaulas muy distintas. Una que se cierra desde dentro, otra que se abre como un teatro de papel. Locked y The Phoenician Scheme nos recuerdan que el encierro también puede ser belleza… o advertencia.

Hasta la semana próxima, donde volveremos a observar por la mirilla del cine. ¡Disfruten del cine!

                                                                                                    El Sr. Director de El cine de Macondo







viernes, 23 de mayo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

     

     Misión imposible: Sentencia final                  Una función inesperada


                                       

Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Hay semanas en las que el cine nos lanza al vértigo y otras en las que nos obliga a mirar hacia dentro. Esta  semana, la   cartelera  nos  propone   ambas  cosas  a  la  vez: Mission: Impossible – The Final Reckoning nos arrastra al  límite físico de  la acción, mientras que Ezra nos ofrece un refugio cálido en mitad del ruido, con un nombre que en este blog es palabra mayor: Robert De Niro.

Mission: Impossible – The Final Reckoning

A estas alturas, ver a Ethan Hunt saltar desde una montaña, esquivar trenes o jugarse la vida en una persecución sobre hielo ya no sorprende. Lo que sí sigue sorprendiendo es la fe de Tom Cruise en el cine como experiencia física. Esta entrega, que se presenta como la culminación de la saga, tiene momentos de gran eficacia, aunque también acusa un desgaste en su ambición narrativa.

La trama se vuelve innecesariamente espesa, pero McQuarrie sabe construir escenas como quien monta relojería suiza. Hay una secuencia en un submarino que quedará entre lo mejor de la saga. Y sí: cuando uno ve a Cruise lanzarse sin dobles ni trucos digitales evidentes, hay algo admirable en esa obstinación casi suicida por dar espectáculo. El cine industrial, aquí, encuentra todavía razones para seguir respirando.

Ezra (Una función inesperada)

Y luego está De Niro.

No el De Niro de Taxi Driver, ni el de Toro salvaje, ni siquiera el De Niro que mira por encima de unas gafas en El irlandés. Este es otro: el abuelo, el hombre que ha vivido, el que ha aprendido —quizás demasiado tarde— a hablar con ternura.

Una función inesperada no es una gran película. Su historia sobre un padre que secuestra a su hijo autista para evitar que lo internen en una institución es algo previsible. Pero ahí está De Niro, como una roca emocional en medio de una carretera americana. No roba la escena. La sostiene. Cada mirada suya parece contener un archivo entero de experiencias. Hay un momento en que le habla a su nieto con una mezcla de fragilidad y humor que sólo él podría conjugar. Y entonces uno entiende por qué seguimos yendo al cine: para ver qué más puede decirnos un actor que lleva cinco décadas diciéndolo todo.

Hasta la próxima, queridos lectores. Que el cine siga siendo esa brújula que no apunta al norte, sino al corazón. ¡Disfruten del cine!

                                                                                                      El Sr. Director de El cine de Macondo


viernes, 16 de mayo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

 

    Ernest Cole: Lost & Found                 Destino final: Lazos de sangre




Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Esta semana les traigo dos películas, dos miradas distintas pero complementarias sobre la condición humana: una desde la ficción que juega con el destino y la muerte, y otra desde la realidad que denuncia la opresión y celebra la resistencia. Ambas merecen ser vistas y discutidas, pues nos recuerdan que el séptimo arte sigue siendo un espejo de nuestras inquietudes y esperanzas.

Quince años después de su última entrega, la saga Destino Final regresa con Lazos de Sangre, dirigida por Zach Lipovsky y Adam B. Stein. La historia se centra en Stefani Reyes, una estudiante universitaria que comienza a tener pesadillas sobre una tragedia ocurrida en 1968, cuando su abuela Iris evitó una catástrofe gracias a una premonición. Este acto desafió el orden natural, y ahora la muerte busca corregir el curso, persiguiendo a los descendientes de aquellos que debieron perecer.

La película mantiene la esencia de la franquicia: muertes elaboradas y creativas que combinan terror con un toque de humor negro. Destacan las escenas de accidentes provocados por objetos cotidianos, como una batidora o un ventilador de techo, que se convierten en instrumentos letales. La dirección aprovecha estos momentos para jugar con la tensión y el suspense, manteniendo al espectador en vilo.

Uno de los aspectos más emotivos es la aparición final de Tony Todd como William Bludworth, el enigmático forense que ha sido un hilo conductor en la saga. Su presencia aporta una sensación de cierre y homenaje a un personaje icónico del cine de terror.

Lazos de Sangre no reinventa la fórmula, pero ofrece una experiencia entretenida y fiel a sus raíces, ideal para los aficionados al género que buscan emociones intensas y un toque de nostalgia.

Raoul Peck  dirige el documental Ernest Cole: Lost & Found que nos sumerge en la vida y obra de Ernest Cole, el primer fotógrafo negro sudafricano en exponer internacionalmente los horrores del apartheid con su libro House of Bondage (1967). La película combina narración poética, imágenes impactantes y documentos históricos para reconstruir la trayectoria de Cole, marcada por el exilio, la marginación y el trauma del racismo.

Narrado por el actor LaKeith Stanfield, quien da voz a Cole a través de sus escritos y diarios, el documental ofrece una perspectiva íntima y conmovedora. La recuperación en 2017 de más de 60.000 negativos en una caja fuerte sueca añade una dimensión de redescubrimiento y homenaje póstumo a un artista cuya obra estuvo perdida durante décadas.

Peck, conocido por su compromiso con temas sociales y raciales, traza paralelismos entre la lucha de Cole y otras figuras como Nelson Mandela y Steve Biko, destacando la importancia de recordar e interpretar críticamente pasados dolorosos en tiempos actuales marcados por discursos racistas.

Ernest Cole: Lost and Found es una obra poderosa que invita a la reflexión sobre la injusticia y el poder del arte como herramienta de denuncia y transformación social.

Hasta la próxima entrega, donde seguiremos explorando las historias que el cine tiene para ofrecernos. ¡Disfruten del cine!

                                                                                                      El Sr. Director de El cine de Macondo








viernes, 9 de mayo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

        

               Una quinta portuguesa                                      Tierras perdidas


                                                              

Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Con "Una quinta portuguesa" la directora Avelina Prat nos presenta una obra de madurez que se aleja del realismo social para adentrarse en un terreno más simbólico y literario. La historia sigue a Fernando, un profesor de geografía devastado por la desaparición de su esposa, quien asume una nueva identidad como jardinero en una finca portuguesa. Allí, entabla una relación inesperada con Amalia, la dueña de la quinta, interpretada por María de Medeiros.

La película se estructura en tres bloques narrativos, marcados por elipsis temporales que reflejan la transformación de los personajes. La dirección de Prat es sutil y precisa, y la fotografía de Santiago Racaj captura la belleza serena del entorno. Las interpretaciones de Manolo Solo y María de Medeiros son contenidas pero profundamente emotivas, transmitiendo la complejidad de sus personajes con gestos mínimos.

"Una quinta portuguesa" es una reflexión sobre la identidad, la pérdida y la posibilidad de renacer en un entorno ajeno. Es una película que invita a la introspección y que se disfruta mejor con una mirada atenta y pausada.

Basada en un relato de George R. R. Martin, "Tierras perdidas" nos sumerge en un mundo fantástico donde una reina envía a la bruja Gray Alys (Milla Jovovich) a buscar un poder mágico que le permita transformarse en hombre lobo. Acompañada por el cazador Boyce (Dave Bautista), Gray Alys enfrenta criaturas oscuras y desafíos en un paisaje peligroso.

La película apuesta por una estética de wéstern punk, con un ritmo acelerado y un despliegue de efectos especiales. Sin embargo, la crítica ha sido desfavorable, señalando que, a pesar de su ambición visual, la narrativa carece de profundidad y coherencia. Se ha descrito como un "Shakespeare de andar por casa", donde la acción y el CGI no logran compensar las deficiencias del guion.

"Tierras perdidas" puede resultar atractiva para los aficionados al cine de acción y fantasía, pero aquellos que buscan una historia bien construida y personajes complejos podrían sentirse decepcionados.

Esta semana, el cine nos ofrece un abanico de emociones y reflexiones. Desde la introspección serena de "Una quinta portuguesa" hasta la fantasía desbordante de "Tierras perdidas"Como siempre, les animo a explorar estas historias y dejarse llevar por el poder del séptimo arte. ¡Disfruten del cine!

                                                                                                     El Sr. Director de El cine de Macondo

viernes, 2 de mayo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

     

                   Thunderbolts                                            La buena letra





Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Mi crítica de esta semana es una invitación a la reflexión y al diálogo, con dos películas que merecen ser vistas y comentadas por los buenos amantes del cine.

Marvel Studios da un giro audaz con Thunderbolts, dirigida por Jake Schreier, reuniendo a un grupo de antihéroes en una misión que desafía las convenciones del género. El elenco incluye a Florence Pugh, Sebastian Stan y a Olga Kurylenko, entre otros. 

La trama sigue a este equipo disfuncional, reclutado por Valentina para una misión encubierta que rápidamente se convierte en una trampa mortal. A medida que enfrentan desafíos externos, también deben confrontar sus propios demonios internos, explorando temas de redención, trauma y la búsqueda de propósito.

Destaco de la película de Scherier su tono oscuro y su enfoque en el desarrollo de personajes complejos, alejándose de la fórmula tradicional de Marvel. Florence Pugh brilla con una interpretación emocionalmente rica, mientras que la dinámica del grupo aporta profundidad y humanidad a la narrativa.

Celia Rico Clavellino (dirección y guión) nos ofrece en La buena letra una adaptación sensible de la novela de Rafael Chirbes, ambientada en un pueblo valenciano durante la posguerra española. La historia se centra en Ana (Loreto Mauleón), quien intenta mantener unida a su familia en medio de las cicatrices que dejó la Guerra Civil. El reparto se completa con Enric Auquer como Antonio, Ana Rujas como Isabel y Roger Casamajor como Tomás.

La narrativa explora las heridas invisibles del conflicto, mostrando cómo el silencio y los pequeños gestos cotidianos son mecanismos de supervivencia. La llegada de Isabel, la nueva esposa de Antonio, altera la dinámica familiar, revelando tensiones latentes y cuestionando los sacrificios de Ana.

La dirección de Rico Clavellino se caracteriza por su delicadeza y atención al detalle, creando una atmósfera íntima que permite al espectador sumergirse en las emociones de los personajes. La película ha sido reconocida por su capacidad para entrelazar lo personal y lo político, ofreciendo una reflexión profunda sobre la memoria y la resiliencia.

Y esto es todo por esta semana, nos citamos el próximo viernes con nuevos estrenos. Mientras tanto, ¡disfruten del cine!

El Sr. Director de El cine de Macondo



viernes, 25 de abril de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

    

            El contable 2                                             El último suspiro


Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Pasó la Semana Santa, que acabó con la muerte del Papa Francisco, y volvemos a lo que realmente nos gusta en este blog, el Cine.

Esta semana, destacamos de la cartelera un curioso y estimulante contraste: El contable 2, dirigida por Gavin O’Connor, regresa al universo de Christian Wolff, el implacable asesino y contable autista interpretado por Ben Affleck. En paralelo, Costa-Gavras nos entrega El último suspiro, una obra lúcida sobre la muerte digna.

El contable 2: volver al límite

Confieso que recibí esta secuela con una mezcla de escepticismo y curiosidad. La primera entrega de The Accountant era una película extraña, irregular pero fascinante, que mezclaba thriller de acción con un retrato poco convencional del autismo. Esta segunda parte retoma esa energía, pero la conduce hacia terrenos más oscuros y autoconcientes.

Ben Affleck construye aquí un Christian Wolff más introspectivo, más quebrado. Aunque la trama sigue siendo en esencia un mecanismo de relojería de venganzas, traiciones y ajustes de cuentas financieros, lo que más me interesa es cómo O’Connor, en su dirección sobria, subraya el aislamiento emocional del protagonista. La violencia está, por supuesto, coreografiada con eficacia, pero lo que resuena es el vacío que rodea a Wolff, su incapacidad para conectar con un mundo que solo le necesita como herramienta de precisión letal.

La fotografía, marcada por tonos fríos y encuadres cerrados, acentúa esa sensación de confinamiento existencial. Y aunque el guion recurre a convenciones del cine de acción, se agradece que no edulcore la naturaleza contradictoria del personaje: un ser capaz de una brutalidad extrema y de gestos de ternura casi inadvertidos.

El último suspiro: el adios amargo de un maestro

A sus 91 años, Costa-Gavras regresa con Le Dernier Souffle, una obra que aborda con serenidad y lucidez el tema de la muerte digna. Basada en un ensayo de Régis Debray y Claude Grange, la película presenta un diálogo entre el escritor Fabrice Toussaint (Denis Podalydès) y el doctor Augustin Masset (Kad Merad), director de una unidad de cuidados paliativos. A través de sus conversaciones y encuentros con pacientes, la película explora la aceptación de la muerte como parte natural de la vida.

El elenco incluye a Ángela Molina, Charlotte Rampling, Hiam Abbass, Karin Viard y Marilyne Canto, quienes aportan profundidad a esta reflexión sobre el final de la vida. La dirección de Costa-Gavras es sobria y respetuosa, evitando el sentimentalismo y enfocándose en la humanidad de sus personajes.

Hasta la semana que viene, disfruten del cine.


                                                                                                      El Sr. Director de El cine de Macondo

                                                                                               



viernes, 11 de abril de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

    

                   El segundo acto                              Muy lejos


Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Esta semana previa a la Semana Santa, les traigo dos propuestas cinematográficas que, aunque diametralmente opuestas en tono y estilo, convergen en su exploración de la identidad y la representación. Por un lado, Le deuxième acte de Quentin Dupieux nos sumerge en una sátira metacinematográfica que cuestiona los límites entre la ficción y la realidad. Por otro, Muy lejos, la ópera prima de Gerard Oms, ofrece un retrato íntimo y conmovedor de la búsqueda personal en un contexto de desarraigo.

Quentin Dupieux,  conocido  por  su  estilo  irreverente  y  su  afición  por  el  absurdo, regresa  con      Le deuxième acte (El segundo acto), una comedia que desmantela las convenciones del cine desde dentro. La trama sigue a Florence (Léa Seydoux), quien presenta a su novio David (Louis Garrel) a su padre Guillaume (Vincent Lindon) en un restaurante aislado. Sin embargo, pronto se revela que todos los personajes son actores participando en una película dirigida por una inteligencia artificial, lo que desencadena una serie de situaciones que difuminan la línea entre la actuación y la realidad.

El filme se caracteriza por su estructura de mise en abyme, donde la narrativa se repliega sobre sí misma en múltiples niveles de ficción. Dupieux utiliza este recurso para satirizar el mundo del cine, abordando temas como la superficialidad del star system y la automatización en la creación artística. La crítica ha destacado la agudeza de los diálogos y la química entre los actores, especialmente la actuación de Raphaël Quenard, que aporta una energía particular al conjunto. No obstante, algunos espectadores podrían encontrar que la película se regodea en su propio ingenio, lo que podría alejar a quienes busquen una narrativa más convencional.

En contraste con la exuberancia de Dupieux, Muy lejos nos ofrece una experiencia cinematográfica sobria y profundamente humana. Gerard Oms, en su debut como director, nos presenta la historia de Sergio (Mario Casas), un hincha del Espanyol que, tras un viaje a Utrecht para ver a su equipo, decide quedarse en la ciudad, alejándose de su vida anterior en Barcelona. La película explora su lucha por sobrevivir en un entorno desconocido, enfrentando la precariedad laboral, el racismo y una identidad sexual no asumida.

La interpretación de Mario Casas ha sido ampliamente elogiada, siendo considerada por muchos críticos como la más madura y arriesgada de su carrera. Casas logra transmitir la vulnerabilidad y la confusión de su personaje con una autenticidad que conmueve. El enfoque de Oms, influenciado por el cine social europeo, se manifiesta en una narrativa que evita el sentimentalismo y se centra en la observación detallada de la realidad cotidiana. La película ha sido reconocida en el Festival de Málaga, obteniendo premios a Mejor Actor y el Premio de la Crítica, consolidando a Oms como una nueva voz prometedora en el cine español.​​

En definitiva, las dos propuestas que me ha hecho llegar amablemente la dirección de El Macondo de Gabo para que les diera mi opinión, Le deuxième acte y Muy lejos, representan dos extremos del espectro cinematográfico: la primera, una comedia autorreferencial que juega con las convenciones del medio; la segunda, un drama introspectivo que se sumerge en las profundidades del alma humana. Ambas películas, sin embargo, comparten una preocupación por la autenticidad y la representación, ya sea cuestionando la artificialidad del cine o explorando la construcción de la identidad personal.​

Les espero con una nueva entrega del cine de estreno para este blog después de Semana Santa, hasta entonces, ¡disfruten del cine!

                                                                                                      El Sr. Director de El cine de Macondo



viernes, 4 de abril de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

     

               Sorda                                                           Vida en pausa


Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Esta semana, la cartelera nos presenta dos películas que, desde perspectivas distintas, abordan temas profundos sobre la maternidad, la comunicación y la lucha contra sistemas opresivos. Sorda, dirigida por Eva Libertad, nos sumerge en la experiencia de una mujer sorda enfrentando la maternidad, mientras que Vida en pausa (Quiet Life), del cineasta griego Alexandros Avranas, explora el impacto del síndrome de resignación en una familia refugiada.

'Sorda': Un retrato íntimo de la maternidad y la identidad

Eva Libertad debuta en el largometraje con Sorda, una película que ha captado la atención en festivales como Berlín y Málaga. La historia sigue a Ángela, interpretada por Miriam Garlo, una alfarera sorda que se enfrenta al desafío de la maternidad y al temor de que su hija herede su discapacidad auditiva. La narrativa se centra en las complejidades emocionales y sociales que surgen en este contexto, ofreciendo una mirada profunda y auténtica a la experiencia de la protagonista.

Las interpretaciones son destacables. Miriam Garlo aporta una autenticidad conmovedora a su papel, reflejando las luchas internas y externas de Ángela. Álvaro Cervantes, en el rol de Héctor, el esposo oyente, complementa con una actuación que equilibra sensibilidad y realismo. La química entre ambos actores contribuye a la credibilidad de la relación y a la tensión dramática de la trama.

La dirección de Libertad es sensible y respetuosa, evitando caer en sentimentalismos y presentando una narrativa que invita a la reflexión sobre la inclusión y la comunicación en las relaciones interpersonales. La película también destaca por su representación de la comunidad sorda, ofreciendo una perspectiva que rara vez se ve en el cine mainstream.

'Vida en pausa': Un reflejo inquietante de la desesperanza

Por otro lado, Vida en pausa (Quiet Life) nos traslada a la Suecia de 2018, donde una familia rusa busca asilo tras huir de su país natal. La trama se centra en Sergei (Grigory Dobrygin) y Natalia (Chulpan Khamatova), quienes, junto a sus dos hijas, enfrentan la incertidumbre de su estatus migratorio. La situación se complica cuando Katja, la hija menor, cae en un misterioso coma conocido como síndrome de resignación, una condición real que afecta a niños refugiados en situaciones de estrés extremo.

Avranas aborda este fenómeno con una narrativa fría y distante, reflejando la apatía del sistema burocrático que enfrenta la familia. La cinematografía utiliza tonos apagados y encuadres estáticos para enfatizar la sensación de desesperanza y estancamiento. Las actuaciones son contenidas, lo que refuerza la atmósfera de alienación y deshumanización.

La película sirve como una crítica a los sistemas de asilo y la despersonalización de los refugiados, poniendo de manifiesto las fallas de un sistema que debería ser protector pero que, en cambio, perpetúa el sufrimiento. Es un relato que incomoda y provoca reflexión sobre la condición humana y las estructuras sociales que la moldean.

Estas obras son testimonio del poder del cine para iluminar historias marginadas y fomentar una mayor comprensión de las diversas experiencias humanas. 

¡Hasta la semana que viene! Disfruten del cine.

                                                                                                    El Sr. Director de El cine de Macondo



viernes, 21 de marzo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

      

           The Alto Knights                                                        Misericordia

Estimados lectores de El Macondo de Gabo:

Esta semana, la cartelera nos presenta dos propuestas que dialogan de forma inquietante sobre las heridas del pasado y la manera en que sus ecos siguen moldeando nuestro presente. The Alto Knights, dirigida por Barry Levinson y protagonizada por Robert De Niro, se adentra en el universo del crimen organizado desde una perspectiva crepuscular; mientras que Misericordia, del cineasta francés Alain Guiraudie, se sumerge en las sombras de la culpa y el perdón en un relato tenso y visceral.

No puedo evitar sentir un respeto casi reverencial cuando veo a Robert De Niro encarnar personajes que parecen dialogar con su propia trayectoria. En The Alto Knights, el veterano actor regresa al terreno del cine de mafias que ayudó a definir, pero lo hace desde una perspectiva que rebosa melancolía. Aquí no hay el frenesí violento de Uno de los nuestros ni la precisión quirúrgica de Casino. En cambio, Levinson construye una película más reposada, donde el crimen es sólo la fachada de un relato sobre la decadencia y el inevitable paso del tiempo.

De Niro interpreta a un capo envejecido, atrapado en una red de lealtades que se tambalean. Su interpretación es contenida pero poderosa: cada mirada, cada silencio, cada gesto refleja la fatiga de un hombre que lleva demasiado tiempo interpretando el papel de titiritero en un mundo que ya no le pertenece. La fotografía, dominada por tonos sepia y luces mortecinas, enfatiza esa sensación de ocaso, como si la película entera estuviera envuelta en el humo de un cigarro que se consume lentamente.

Lo que más me impresionó de The Alto Knights es su capacidad para cuestionar el poder y el miedo desde la introspección. Levinson no busca deslumbrar con violencia explícita, sino que se sumerge en las dudas existenciales de sus personajes. Aquellos que entren a la sala esperando una película de gánsteres tradicional quizás se sorprendan ante esta obra más íntima y reflexiva, pero saldrán recompensados si permiten que la película les atrape en su tempo pausado y su mirada crepuscular.

Si The Alto Knights se mueve en un terreno melancólico, Misericordia opta por una intensidad desgarradora. Alain Guiraudie firma una película que estremece por su franqueza emocional y su cruda puesta en escena. La historia sigue a un sacerdote retirado que regresa a su pueblo natal tras un trágico incidente en el que fue señalado como responsable indirecto de la muerte de un joven.

Lo que más me atrapó de Misericordia fue cómo Guiraudie transforma un relato aparentemente sencillo en un laberinto moral. El protagonista, interpretado con una fuerza conmovedora por Denis Podalydès, se enfrenta no solo a la condena social sino también a su propia conciencia. La cámara se acerca a él como si intentara descifrar sus pensamientos, construyendo una sensación de claustrofobia que refleja la carga del remordimiento.

La atmósfera rural, con sus silencios densos y sus paisajes desolados, se convierte en un personaje más, recordando que el pasado siempre encuentra la manera de resurgir. En este sentido, Misericordia se revela como una obra poderosa que cuestiona la culpa y la redención, sin ofrecer respuestas fáciles.

Ambas películas, desde registros distintos, exploran el peso del pasado y los fantasmas que nos persiguen. Mientras que en The Alto Knights ese pasado se desliza con la melancolía de un hombre que se sabe superado por su propia historia, en Misericordia se convierte en una herida abierta que supura dolor e incertidumbre. Dos visiones que, desde el cine negro y el drama moral, nos invitan a reflexionar sobre el precio de nuestras decisiones y el desafío de encontrar redención.

Son propuestas que exigen paciencia y atención, pero que, si se les concede el tiempo que reclaman, devuelven una experiencia cinematográfica intensa y memorable. Vale la pena adentrarse en ellas. Porque el cine, al igual que la vida, a veces se comprende mejor mirando hacia atrás.

¡Hasta la semana que viene! Disfruten del cine.

El Sr. Director de El cine de Macondo

                                                                                                   



viernes, 14 de marzo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

   

     Morlaix                                  Secretos de un crimen                ¡Lumiére! La aventura continúa


Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

De la cartelera de estrenos de esta semana destaco tres títulos que convergen en la exploración de la condición humana y nuestra relación con el mundo que nos rodea. Secretos de un crimen de Sandhya Suri, Morlaix de Jaime Rosales y el documental ¡Lumière! La aventura continúa de Thierry Frémaux nos invitan a reflexionar sobre la justicia, el amor y los orígenes del cine.

Dirigida por Sandhya Suri, Secretos de un crimen es un thriller neonoir ambientado en la India rural que aborda la violencia sexual y las injusticias del sistema de castas. La trama sigue a Santosh, una mujer que, tras enviudar, hereda el trabajo de su esposo como agente de policía gracias a un programa gubernamental. Al investigar la violación y asesinato de una niña de casta inferior, Santosh se enfrenta a un entorno machista y corrupto, mientras lidia con sus propias limitaciones y la presión social. La película ha sido elogiada por su retrato impactante y revelador de estos ambientes. 

Jaime Rosales nos presenta Morlaix, una película ambientada en la localidad bretona del mismo nombre, que narra la historia de amor adolescente entre Jean-Luc, un chico parisino, y Gwen, una joven huérfana que sueña con París. La trama, lejos de ser convencional, explora con delicadeza el vacío existencial y los descubrimientos personales frente al amor y la muerte. Narrada desde la perspectiva de Gwen, la película juega continuamente con distintos formatos y texturas cinematográficas, reflejando una realidad fragmentaria en la que los personajes buscan su identidad. Con una estética onírica y naturalista, y referencias a la nouvelle vague, Morlaix captura las complejas emociones de la adolescencia y la búsqueda de sentido en la vida.

Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cannes, nos ofrece con ¡Lumière! La aventura continúa, una continuación de su homenaje a los pioneros del cine, los hermanos Lumière. Este documental recopila y restaura cortometrajes que capturan la vida cotidiana y escenas familiares, así como imágenes de culturas exóticas filmadas alrededor del mundo. Destacar cómo este legado ha influido en importantes directores de cine como Ford, Renoir, Rossellini, Ozu, Murnau y Lang. El autor expresa su disfrute y gratitud ante esta crónica mágica de los inicios del cine, comparándola favorablemente incluso añorando una tercera parte.

Les animo a explorar estas propuestas cinematográficas y a dejarse llevar por las emociones y pensamientos que suscitan.​

¡Hasta la próxima semana! ¡Disfruten del cine!

El Sr. Director de El cine de Macondo






viernes, 7 de marzo de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

           Grand Tour                                    Lee Miller                       Tardes de soledad


Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Los estrenos de la cartelera que destacan esta semana convergen en la exploración de la identidad y la búsqueda de significado en contextos históricos y personales. Grand Tour, del portugués Miguel Gomes; Lee Miller, protagonizada por Kate Winslet; y el documental Tardes de soledad, nos invitan a reflexionar sobre cómo el arte, la historia y la tradición configuran nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos.

Empezando por la coproducción luso-italo-francesa que dirige Miguel Gomes, se nos presenta una obra que trasciende las fronteras del tiempo y el espacio. Grand Tour combina ficción y documental para narrar la historia de Edward, un británico que, a principios del siglo XX, huye de su compromiso matrimonial y se embarca en un viaje por el sudeste asiático. La película, rodada en blanco y negro, alterna entre el periplo de Edward y el de su prometida Molly, quien lo sigue en su travesía. Gomes incorpora imágenes documentales de lugares actuales como Myanmar y Vietnam, creando un espacio donde pasado y presente se entrelazan de manera mágica. Elogio la belleza visual y la profundidad narrativa de la película, destacando su capacidad para evocar una sensación de nostalgia y aventura.

Bajo la dirección de Ellen Kuras, Kate Winslet encarna a Lee Miller, la icónica fotógrafa y corresponsal de guerra. La película sigue la transformación de Miller desde sus inicios como modelo hasta convertirse en una de las fotógrafas más reconocidas de la Segunda Guerra Mundial. Winslet ofrece una interpretación poderosa, capturando la complejidad y el espíritu indomable de Miller. A destacar la actuación de Winslet como el pilar de la película, aunque quizás peca la narrativa  de seguir las convenciones típicas de los biopics. La cinematografía se beneficia del acceso a los archivos privados de Miller, aportando autenticidad y profundidad visual a la obra.

El documental de Albert Serra nos sumerge en el mundo de la tauromaquia, centrándose en la figura del matador Andrés Roca Rey. Serra ofrece una perspectiva íntima y sin filtros de las corridas de toros, enfocándose en el ritual y la tragedia inherentes a esta tradición. La película utiliza planos cerrados que resaltan la tensión y la cercanía entre el torero y el toro, omitiendo al público para crear una atmósfera atemporal. 

Estas tres obras que destaco de la cartelera semanal, aunque distintas en su enfoque, comparten una exploración profunda de la identidad y la búsqueda de significado en contextos históricos y personales. Grand Tour nos lleva a un viaje introspectivo a través del tiempo y el espacio; Lee Miller nos muestra la transformación de una mujer que desafió las convenciones para documentar la realidad de la guerra; y Tardes de soledad nos enfrenta a la complejidad de una tradición que combina arte y violencia. Cada una, a su manera, nos invita a reflexionar sobre cómo el pasado y nuestras experiencias personales moldean nuestra comprensión del mundo.

Les animo a sumergirse en estas propuestas cinematográficas y descubrir las múltiples capas de significado que ofrecen.

¡Hasta la que viene, disfruten del cine!

El Sr. Director de El cine de Macondo

viernes, 28 de febrero de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

      

                   A complete unknown                         Amenaza en el aire

Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Esta semana, la cartelera nos ofrece dos estrenos que exploran la complejidad de figuras masculinas enfrentadas a desafíos internos y externos. Por un lado, A Complete Unknown, dirigida por James Mangold, nos sumerge en la enigmática vida de Bob Dylan, mientras que Amenaza en el aire, de Mel Gibson, nos presenta un thriller de acción en las alturas.

James Mangold nos trae una biografía centrada en los primeros años de Bob Dylan, con Timothée Chalamet encarnando al icónico músico. La película se adentra en la transformación de Dylan desde sus humildes inicios hasta convertirse en una figura central de la música folk y su controvertido paso al rock eléctrico. Chalamet ofrece una interpretación convincente, capturando la esencia y el carisma del joven Dylan. La ambientación de la película logra transportar al espectador a la vibrante escena musical de los años 60 en Nueva York. Sin embargo, algunos críticos señalan que, aunque la actuación es destacable, la narrativa puede resultar convencional y no profundiza completamente en la complejidad del artista.

En contraste, Mel Gibson nos ofrece Amenaza en el aire, un thriller de acción que recuerda a las películas de los años 90. La trama sigue a un piloto que, durante un vuelo rutinario, se ve envuelto en una situación peligrosa al transportar a una teniente del FBI y a un testigo clave contra la mafia. Con un escenario limitado a la cabina de una avioneta, la película mantiene una tensión constante y ofrece escenas de acción bien ejecutadas. Aunque el guion es sencillo y algunos diálogos carecen de profundidad, la película cumple su objetivo de entretener sin mayores pretensiones.

Ambas películas, aunque en contextos diferentes, exploran cómo sus protagonistas masculinos enfrentan adversidades y desafíos que ponen a prueba su identidad y determinación. Mientras Dylan lucha por definir su voz en un mundo que espera ciertas cosas de él, el piloto de Amenaza en el aire debe tomar decisiones críticas bajo presión extrema. Estas narrativas nos invitan a reflexionar sobre la resiliencia y la capacidad de adaptación frente a circunstancias adversas.

Homenaje a Gene Hackman

Lamentablemente, esta semana también nos ha dejado una leyenda del cine: Gene Hackman. El actor, de 95 años, fue encontrado sin vida junto a su esposa, Betsy Arakawa, en su residencia de Santa Fe, Nuevo México. Hackman, con una carrera prolífica que abarcó décadas, nos brindó interpretaciones memorables en películas como The French Connection, Sin perdón o La conversación. Su capacidad para encarnar personajes complejos y su presencia en pantalla lo convirtieron en uno de los actores más respetados de su generación. Su partida deja un vacío en el mundo del cine, pero su legado perdurará a través de sus innumerables contribuciones al séptimo arte.

Les  invito  a disfrutar  de  los  estrenos de  esta  semana  y  a  recordar  con  cariño  la trayectoria  de Gene Hackman, cuyo trabajo seguirá inspirando a generaciones futuras.

¡Hasta la próxima semana, disfruten del cine!

El Sr. Director de El cine de Macondo





viernes, 21 de febrero de 2025

Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

      

             Daniela forever                                       Aún estoy aquí


Estimados lectores de El Macondo de Gabo,

Esta semana, la cartelera nos presenta dos películas que, aunque provenientes de contextos culturales distintos, convergen en una temática universal: el duelo y la lucha por mantener viva la memoria de quienes hemos perdido. Daniela Forever, del director español Nacho Vigalondo, y Aún estoy aquí, del brasileño Walter Salles, nos invitan a reflexionar sobre cómo enfrentamos la ausencia y el impacto de la pérdida en nuestras vidas.

La realidad y el sueño como refugios

En Daniela Forever, Vigalondo nos sumerge en la vida de Nicolás, un DJ británico que, tras la trágica muerte de su novia Daniela, se encuentra incapaz de superar su ausencia. Desesperado, se somete a un ensayo clínico que le permite controlar sus sueños y reencontrarse con ella en ese mundo onírico. Esta narrativa nos plantea preguntas sobre los límites entre la realidad y la fantasía, y cómo el escapismo puede convertirse en una trampa emocional. La película ha sido elogiada por su valentía temática y su atractivo visual, aunque algunos críticos señalan una falta de cohesión narrativa.

Por otro lado, Aún estoy aquí nos traslada al Brasil de los años setenta, durante la dictadura militar. La historia sigue a Eunice Paiva, interpretada magistralmente por Fernanda Torres, cuya vida da un vuelco cuando su esposo es detenido y desaparecido por el régimen. A diferencia de Nicolás, que busca refugio en sus sueños, Eunice enfrenta la cruda realidad con una resiliencia admirable, luchando por la verdad y la justicia en medio de la opresión. La película ha sido aclamada por su narrativa emotiva y la profundidad de sus personajes, destacando la actuación de Torres como un pilar fundamental de la obra.

El duelo como motor de transformación

Ambas películas exploran el duelo desde perspectivas diferentes. Mientras que Nicolás se sumerge en un mundo de sueños para evitar enfrentar su dolor, Eunice canaliza su sufrimiento en una lucha activa por la justicia y la memoria. Estas historias nos muestran cómo el duelo puede llevarnos por caminos divergentes: la evasión y la confrontación. Vigalondo describe el duelo como "un pasaporte a la locura", reflejando cómo la mente puede buscar escapes poco convencionales para lidiar con la pérdida.

Salles, por su parte, destaca la importancia de la memoria histórica y cómo el arte puede servir como herramienta para preservar la verdad y enfrentar los horrores del pasado. Su película no sólo retrata el dolor personal de una familia, sino que también sirve como un recordatorio de las atrocidades cometidas durante la dictadura, enfatizando la necesidad de mantener viva la memoria colectiva.

Daniela Forever y Aún estoy aquí nos ofrecen dos visiones poderosas sobre cómo los seres humanos enfrentamos la pérdida y el dolor. Ya sea a través de la evasión en mundos oníricos o mediante la confrontación directa de la realidad, ambas películas nos invitan a reflexionar sobre la naturaleza del duelo y la importancia de la memoria. Les recomiendo encarecidamente sumergirse en estas historias que, desde diferentes ángulos, nos muestran la complejidad y la resiliencia del espíritu humano.

¡Disfruten del cine!

El Sr. Director de El cine de Macondo