Para 1980, Barbra Streisand ya era una leyenda viva, pero no
dejó de reinventarse. En esta etapa, experimentó con nuevos estilos musicales,
dirigió películas y produjo algunos de los proyectos más personales de su
carrera. Su capacidad para mantenerse relevante y conectada con diferentes
generaciones consolidó su lugar como una de las artistas más influyentes del
siglo XX.
La nueva década va a comenzar con un extraordinario éxito en la carrera musical de Barbra. En 1980 se publica el álbum Guilty, que llega al número 1, no sólo en EE.UU., sino en casi todo el mundo. Este álbum, producido por Barry Gibb, de los Bee Gees, marcó
un cambio hacia el pop más moderno. Incluyó éxitos como "Woman in
Love", éxito internacional que se convirtió en una de sus canciones más populares.
Tema: Woman in love
Como mujer polifacética, no se olvidó del cine y comenzó la producción de Yentl, un musical que dirigió, protagonizó y coprodujo y que acabó estrenándose a finales de 1983. Cuenta cómo una inquieta e intelectual mujer judía que vive en un olvidado pueblo del oriente de Europa decide vestirse de hombre para poder continuar con sus estudios, lo que estaba vedado a las mujeres en su país.
Esta película le valió un Globo de Oro a la Mejor Dirección, convirtiéndola en la primera mujer en ganar este premio. Entre su banda sonora destaca una de las canciones más emotivas y memorables de su carrera, "Papa, can you hear me?". La canción fue nominada al Oscar a la Mejor Canción, no obteniendo el premio, pero sí que recibió el Oscar a la Mejor Banda Sonora Adaptada.
Tema: Papa, can you hear me?
En 1985 decide regresar a sus raíces teatrales y graba el disco de estudio The Broadway album, vigésimo cuarto disco que cuenta con interpretaciones de clásicos de Broadway, y que le valió un Grammy. Somewhere, tema de la banda sonora de West Side Story fue el mayor éxito de este album, en el que mostró su maestría vocal.
Tema: Somewhere
En esta etapa, Barbra Streisand comenzó a utilizar su
plataforma para abogar por causas sociales y políticas. Su activismo se enfocó
en temas como los derechos de las mujeres, el medio ambiente y la lucha contra
el VIH/SIDA. La Fundación Streisand, creada en 1986, tiene como fin apoyar causas progresistas y de justicia social.
Se convierte en una de las figuras más destacadas de Hollywood en apoyar causas como los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTQ+.
Aunque Barbra evitó las giras durante gran parte de su
carrera, en los años 90 comenzó a ofrecer conciertos exclusivos que se
convirtieron en eventos legendarios. Su capacidad para conectar con el público
a través de interpretaciones en vivo la mantuvo como una figura central en el
mundo del espectáculo. Estos conciertos no sólo mostraron su talento vocal, sino también su habilidad para narrar historias y conectar emocionalmente con su audiencia.
En 1991 dirigió y protagonizó The Prince of Tides, con la que exploró temas de trauma familiar y redención. Fue nominada al Oscar a la Mejor Película.
Tell him fue la grabación que permitió unir a dos icónicas artistas de la canción: Barbra Streisand y Celine Dion. Por sus poderosas voces y la emotividad de la letra recibieron elogiosas críticas.
Los años 70 marcaron el momento en que Barbra Streisand se
consolidó como una artista que no solo dominaba la música, sino también el cine
y la televisión. Esta etapa incluye éxitos icónicos en todos los campos, desde
discos premiados hasta películas taquilleras. Streisand, ahora una figura
cultural global, aprovechó esta década para redefinir lo que significaba ser
una estrella en múltiples frentes.
Durante esta década, Streisand se estableció como una de las
principales estrellas de Hollywood. No solo protagonizó películas taquilleras,
sino que también comenzó a ejercer control creativo en sus proyectos, algo
inusual para una mujer en esa época.
Barbra brilló en comedias como The Owl and the Pussycat
(1970) y What’s Up, Doc? (1972), que mostraron su talento para la comedia.
The Way We Were , estrenada en 1973, dirigida por Sydney Pollack y que protagonizó junto a Robert Redford, se convirtió en uno
de los dramas románticos más icónicos del cine, gracias a la química entre ambos actores. La banda sonora de la película incluye la canción del mismo título, cantada por Barbra Streisandy que le valió el Oscar a la Mejor canción original.
Tema: The way we were
Barbra Streinsand utilizó la televisión como plataforma para mostrar su versatilidad artística. Sus especiales en este medio fueron eventos que cautivaron a millones de espectadores. En 1973 estrenó un especial de televisión para la CBS Barbra Streisand... and Other Musical Instrument, el mismo título del que sería su decimocuarto álbum de estudio, donde destacaron sus aportes de sonidos innovadores y arreglos poco convencionales. Sus especiales en televisión le valieron premios Emmy y afianzaron su imagen de artista cercana y visualmente innovadora.
En 1976 publica Classical Barbra, un disco con canciones de música clásica que sorprendió a los críticos y en la que nuestra protagonista fue nominada al Grammy como Mejor Cantante Clásica. Sin embargo, este año destacó en su trayectoria artística por su papel en A Star Is Born (1976) que marcó un hito en
su carrera, ya que además de protagonizarla participó activamente en la
producción y composición de la banda sonora. Streisand gana su segundo Oscar a la Mejor Canción Original por el tema Evergreen, tema que simboliza su transición de intérprete a creadora total.
Tema: Evergreen
En 1977 se publica el álbum Streisand Superman quizás su álbum más roquero y de los más exitosos de su carrera, llegando al número tres del Billboard.
En ese mismo año Neil Diamond compuso y publicó la canción You don't bring me flowers, que fruto de un experimento de grabación por un disk-jockey de una emisora de radio, que mezcló las voces del propio autor y de Barbra Streisand, se convirtió en un éxito social enorme y obligó a los dos cantantes a grabar juntos una versión del tema. Llegó a ser número 1 en Billboard en 1978.
Tema: You don't bring me flowers
Y para cerrar esta década en la carrera artística de nuestra neoyorkina, en 1979 se edita el álbum Wet, que hacía el número 21. Calificado como disco conceptual con temas referentes al agua. En el encontramos una colaboración de la cantante Donna Summer en el tema No more tears (Enough is Enough), que llegó al número 1 y se convirtió en un clásico de la música disco.
Barbra Streisand pasó de ser una joven cantante en clubes
nocturnos a una estrella de Broadway y Hollywood, ganando premios importantes y
consolidándose como una de las artistas más influyentes de la década. Este
capítulo de su carrera no solo marca el inicio de su legado, sino que también
sienta las bases para el impacto que tendría en las décadas siguientes.
Barbra empezó a cantar (1960) en clubs nocturnos, ganado un concurso para jóvenes talentos en el club The Lion, que le sirvió como carta de presentación para presentarse en otros, como el club Bon Soir, club del West Village de Nueva York, donde se ganó la reputación de ser una intérprete única. Su
combinación de humor, dramatismo y emoción era algo que el público no había
visto antes.
En
1961, apareció en el programa de televisión The Tonight Show de Jack Paar, donde comenzó a
ganar visibilidad nacional.
Tema: A sleepin` Bee
Barbra dio el salto a Broadway con el musical I Can Get It
for You Wholesale en 1962. Aunque su papel en la obra, en la que interpretaba a Miss Marmelstein, no era protagonista, su actuación le valió
una nominación al Premio Tony y capturó la atención de la industria. Poco
después, firmó un contrato con Columbia Records y lanzó su primer álbum, The
Barbra Streisand Album (1963), que fue un éxito inmediato, ganando tres premios Grammy, incluyendo el de Album del Año, raro en un artista que debuta.
Tema: Cry me a river
En 1964 se consolida como una superestrella con su
papel en el musical de Broadway Funny Girl. Su interpretación de Fanny Brice no solo
mostró su talento vocal, sino también su capacidad para actuar y conmover al
público. Volvió a ser nominada a los premios Tony, y el musical fue un éxito rotundo, donde Streisand interpretó canciones que se convertirían en clásicos de su carrera. Cabe destacar el tema People, una balada que se convirtió en uno de sus mayores éxitos y una de las canciones más queridas de su repertorio. Barbra Streisand incluyó esta canción en su cuarto álbum de estudio.
Tema: People
En 1967, Barbra ofreció un histórico concierto gratuito en
el Central Park de Nueva York, titulado A Happening in Central Park, y al que asistieron 135.000 personas. Este
evento marcó su transición hacia una carrera musical más orientada al pop, sin
abandonar sus raíces teatrales.
Ya en ese año estaba rodando la película Funny Girl, que dirigió William Wyler y fue estrenada en 1968, y que se convirtió en su debut en el cine. El film cuenta la vida de una comediante desde sus días en los barrios judíos de clase baja hasta la llegada a la cumbre de su carrera artística. Su papel de Fanny Brice le valió un Oscar a la Mejor Actriz, compartido con Katharine Hepburn por su papel en The Lion in winter.
Entre 1984 y
1998, Frank Sinatra cerró su vida artística como la figura de referencia que
siempre fue. Con álbumes, duetos y giras, demostró que, aunque el mundo musical
cambiara, la esencia de su arte seguía siendo apreciada y valorada. Incluso
después de su muerte, la figura de Sinatra permanece en la memoria colectiva
como el ejemplo del estilo, de elegancia y de sentimiento en la música popular.
Este último capítulo de su vida no sólo celebra el cierre de una carrera única,
sino que reafirma la eternidad de su legado.
1984 - 1998
La década de 1980 fue dominada
por el pop sintético, el rock y el auge de MTV, con artistas como Michael
Jackson, Madonna y Prince en la cima de las listas. Sinatra se mantuvo fiel a su estilo clásico, orientado al jazz y las baladas,
ofreciendo una alternativa nostálgica en medio de la efervescencia pop.
En 1984, La Voz era más que un simple cantante: era una leyenda viviente. Con
varias décadas de éxitos a sus espaldas y el reconocimiento mundial por su
contribución a la música, decidió dar un último regalo a sus fans en forma de
álbum en solitario, con el lanzamiento de "L.A. is My Lady", su último disco de estudio en solitario, grabado en colaboración con Quincy
Jones, uno de los productores más influyentes de la época, que le dio un sonido fresco y contemporáneo. Aunque no fue tan aclamado como algunos de sus trabajos anteriores, el
álbum mostró que Sinatra aún tenía una gran capacidad vocal y que podía
colaborar con la nueva generación de músicos.
Canción: Mack The Knife
Canción: Stormy weather
A pesar de que su salud empezaba a deteriorarse, entre 1988 y 1989 Sinatra se embarcó en la gira musical que llevaba por título The Ultimate Event, un espectáculo que le unió a su gran amigo Sammy Davis Jr. y a Liza Minnelli.
Canción: Medley (Sinatra, Minelli and Sammy)
En los años
90, Sinatra lanzó dos álbumes de duetos, "Duets" (1993) y "Duets
II" (1994), que marcaron un punto importante en su carrera final.
Estos discos consistían en colaboraciones con una serie de estrellas
contemporáneas de diversos géneros musicales, lo que atrajo la atención de una
nueva generación de oyentes. En lugar de grabar junto a sus invitados en el estudio, nuestro artista grabó sus partes de forma independiente, y luego se añadieron las voces de artistas como Bono, Aretha Franklin, Barbra Streisand y Julio Iglesias. A pesar de las críticas de los puristas de la música, el resultado fue un gran éxito comercial.
Canción: I've got you under my skin (with Bono)
Canción: I've got a crush on you (with Barbra Streisand)
El Último Adiós: La Muerte de Frank Sinatra en 1998
Frank Sinatra falleció el 14 de
mayo de 1998, a los 82 años, debido a un infarto en Los Ángeles. Su muerte
marcó el fin de una era y dejó un vacío en el mundo de la música, pero su
legado continúa siendo recordado y celebrado por millones de fanáticos
alrededor del mundo.
Canciones como "My
Way", "New York, New York", "Strangers in the
Night" y "Fly Me to the Moon" siguen siendo parte del
imaginario cultural, recordando a generaciones el talento de un artista
que vivió la vida a su manera.
En 1973,
después de un breve retiro de los escenarios, Frank Sinatra volvió a la música
con un renovado entusiasmo. Si bien el mundo musical había cambiado con la
llegada de nuevos géneros como el rock progresivo, el punk y la música disco, Sinatra
demostró que aún tenía un lugar en la industria gracias a su estilo
inconfundible y a la fidelidad de sus seguidores. Esta etapa se caracterizó por
su regreso a las grandes presentaciones, el lanzamiento de nuevos álbumes, y un
reconocimiento internacional que culminó en el prestigioso homenaje del Kennedy
Center Honor en 1983.
1973 - 1983
Después de
anunciar su retiro en 1971, Sinatra no pudo mantenerse alejado de la música por
mucho tiempo. En 1973, regresó con el álbum Ol' Blue Eyes Is Back, un
título que celebraba el regreso del querido apodo de Sinatra. El álbum fue bien
recibido y fue un claro mensaje de que Sinatra aún tenía mucho que ofrecer.
Canción: You will be my Music
Canción: Send in the Clowns
En esta vuelta a los escenarios, Sinatra buscó equilibrar su faceta de baladista romántico con la figura de un showman veterano, capaz de conectar emocionalmente con su audiencia.
También aprovechó el medio televisivo, con un especial titulado Magnavox
Presents Frank Sinatra, que fue
un éxito de audiencia.
Uno de los momentos principales de esta etapa fue el concierto celebrado en el Madison Square Garden, conocido como The Main Event, en el que todo el país pudo ver por televisión a un artista en todo su esplendor interpretando los clásicos de su repertorio.
Canción : The Lady is a tramp
Madison Square Garden, The Main Event
En 1979,
Frank Sinatra lanzó una de las canciones más emblemáticas de su carrera: "Theme
from New York, New York". Originalmente escrita por John Kander y Fred
Ebb para la película New York, New York (1977), Sinatra hizo de esta
canción un verdadero himno a la Gran Manzana y un símbolo de su espíritu
inquebrantable.
Canción: New York, New York
La canción se convirtió en un
punto culminante de sus conciertos, cerrando muchos de sus shows con la potente línea "If I can make it there, I'll make it anywhere". Con el tiempo, "New York, New York" se ha convertido en un himno no oficial de
la ciudad y una de las canciones más icónicas de la historia de la música
popular.
En 1983,
Frank Sinatra fue homenajeado con el Kennedy Center Honor, un
prestigioso galardón que reconoce a aquellos artistas que han hecho
contribuciones significativas a la cultura estadounidense. Este reconocimiento
representó la culminación de una década de logros y reafirmó su estatus como un
verdadero icono de la música y el entretenimiento. Durante la ceremonia, se rindió
tributo a su contribución a la música, su estilo inconfundible y su papel
como embajador de la cultura estadounidense en el mundo.
Este segundo capítulo dedicado a la Voz de Frank Sinatra, comprende el período entre 1955-1971. Es un tiempo en el que Sinatra inicia su trayectoria musical en solitario, dejando su paso por bandas orquestales, y que concluye con el anuncio de su retirada (aunque, como veremos, al final no fue tal).
1955-1971
A mediados
de los años 50, la industria musical estadounidense estaba en plena
metamorfosis. El rock and roll irrumpía con fuerza, desplazando a muchos de los
ídolos de la era del crooner, pero Frank Sinatra no solo logró
sobrevivir a esta transformación, sino que encontró una forma de reinventarse y
continuar su ascenso como un icono. Este período marca la transición de Sinatra
hacia un artista más maduro, tanto en el escenario como en el estudio de
grabación.
Elvis
Presley, Chuck Berry y Little Richard dominaron las listas de éxitos, atrayendo
la atención de un público joven que buscaba ritmos más dinámicos y letras
rebeldes. A pesar de este cambio, Frank Sinatra se mantuvo relevante,
dirigiendo su música hacia un público adulto que valoraba el romanticismo y la
sofisticación de su estilo.
En 1953 Sinatra ficha por el sello discográfico Capitol, donde firmó algunos de sus discos más emblemáticos hasta 1961.
Canción: Come fly with me (1958)
En 1960, Frank Sinatra fundó su propio sello discográfico, Reprise Records, lo que le permitió
tomar el control creativo de su música. Esta decisión fue un movimiento
visionario que marcó un antes y un después en su carrera, ya que le otorgó la
libertad de experimentar con nuevos estilos y sonidos, alejándose de las limitaciones
que podía imponerle una discográfica tradicional. Albumes conceptuales pero con un enfoque más personal como Ring-A-Ding-Ding!
(1961) y Sinatra at the Sands (1966), donde muestra una faceta más
relajada y madura.
La segunda
mitad de los 60 fue testigo de una revolución cultural que transformó la música
popular. El soul, el folk y el rock psicodélico emergieron con fuerza,
liderados por artistas como Aretha Franklin, Bob Dylan y The Beatles. A pesar
de esta ola de cambios, Sinatra continuó dominando con su estilo único,
adaptándose a la época con discos que equilibraban lo clásico con una frescura
contemporánea. De esta época son los mayores éxitos de su carrera, encabezando las listas de éxitos en plena era del rock.
Canción: Strangers in the night (1966)
Canción: My way (1969)
"My Way" es más que una canción; es una declaración de principios. A través de su interpretación, Frank Sinatra convirtió una simple adaptación de una canción francesa en un himno universal de la independencia y la fortaleza personal. La historia de cómo surgió y su impacto en la cultura popular refuerzan su estatus como uno de los grandes legados de Sinatra, una canción que, al igual que él, ha resistido la prueba del tiempo.
En 1971, después de una carrera impresionante, la Voz anunció su retiro durante un concierto en Los Ángeles, afirmando que quería dejar los escenarios en lo más alto de su carrera. Fue un momento
emotivo para sus fans, quienes veían cómo el icono del siglo XX se alejaba de
los escenarios. Aunque no sería su último
adiós, marcó el fin de una era.
Frank
Sinatra no es sólo un nombre en la historia de la música; es un icono que ha
dejado una huella indeleble en la cultura popular. Su vida estuvo marcada por
éxitos, desafíos y un talento inigualable que lo llevó a ser uno de los
artistas más influyentes del siglo XX.
Esta nueva sección de El Macondo de Gabo, dedicada a las Voces más importantes en la historia de la música, no podía dar comienzo mejor: Frank Sinatra (La Voz). Exploraremos los momentos más cruciales en su vida, acompañados por las canciones que
definieron esos instantes.
1939-1953
Entre 1939 y
1953, Estados Unidos vivió una época dorada en la música popular. En medio de
la Gran Depresión y los tiempos de guerra, la música no solo sirvió de
entretenimiento, sino también de consuelo para millones de personas.
Durante la
década de 1930, el swing dominó la escena musical. Orquestas como las de
Benny Goodman, Duke Ellington y Glenn Miller eran las principales fuerzas en la
música popular. Este fue el periodo de las grandes bandas, con cantantes que
actuaban como parte del conjunto, y no como estrellas principales. El público
acudía a bailar, y las radios transmitían interminables horas de swing.
Sinatra se unió
a la orquesta de Harry James, dando el primer gran paso en su carrera musical.
Este fue el inicio de su ascenso a la fama, donde su voz comenzó a capturar la
atención del público.
Canción: All or nothing at all (1939)
A principios de 1940 y hasta 1942, Sinatra se unió a la orquesta de Tommy Dorsey, su maestro.
Después de la II Guerra Mundial, la música comenzó a cambiar de forma: los vocalistas comenzaron a destacarse por encima de las grandes orquestas, que eran costosas y difíciles de mantener, y fueron cediendo terreno a pequeños conjuntos y a cantantes solistas. El foco pasó a las voces más que a las bandas y Frank Sinatra fue uno de los primeros en emerger de la sombra de las
big bands para convertirse en una estrella por derecho propio. Su suave estilo
de crooner, junto con su habilidad para transmitir emociones profundas a través
de la música, lo distinguió de otros cantantes.
Canción: I've got a Crush on you (1948)
A finales de los 40 Frank Sinatra sufrió un breve declive en popularidad, quizás influido por sus tendencias políticas y su agitada vida sentimental. En 1953 consiguió un papel en la película From Here to Eternity (De aquí a la eternidad), por la que consiguió un Oscar como Mejor Actor de Reparto, que no sólo relanzó su carrera musical, sino también su imagen pública. Esto marcó el inicio de su etapa más icónica y consagrada como una leyenda de la música y el cine.