Estrenos de la semana
La identidad frente al espejo
Dos propuestas muy distintas dialogan esta semana sobre una misma inquietud: quiénes somos cuando dejamos de interpretar el papel que otros esperan de nosotros. Entre el escenario y la imaginación, el cine vuelve a preguntarse por la construcción de la identidad.
Sin conexión
En Sin conexión (Is This Thing On?), Bradley Cooper dirige y protagoniza la historia de un cómico en crisis que, tras años de éxito, empieza a cuestionar la autenticidad de su voz artística y personal. Entre giras, entrevistas y la soledad de los camerinos, el protagonista se enfrenta al miedo de no saber quién es fuera del foco.
Cooper filma el espectáculo desde dentro, pero evita el brillo superficial. La película respira una melancolía constante, como si cada aplauso tuviera un eco vacío. La puesta en escena alterna la intensidad del escenario con la crudeza de los espacios íntimos, subrayando el contraste entre personaje público y fragilidad privada.
Más que un drama sobre la fama, Sin conexión es un retrato sobre la exposición permanente. Cooper explora la ansiedad contemporánea de estar siempre conectados, siempre visibles, siempre evaluados. El resultado es un film sobrio, contenido y emocionalmente honesto.
Little Amélie
La animación francesa Little Amélie (Amélie et la Métaphysique des tubes) adapta la novela autobiográfica de Amélie Nothomb y nos sitúa en la infancia de una niña belga criada en Japón. Desde una mirada poética y lúdica, la película reconstruye el descubrimiento del mundo a través de la conciencia temprana de su protagonista.
La película apuesta por una animación delicada, de trazo elegante y colores suaves, que acompaña la introspección filosófica del relato. La mirada infantil no se trivializa: se convierte en instrumento para reflexionar sobre la identidad, el lenguaje y la pertenencia cultural.
Bajo su aparente ligereza, el film es profundamente existencial. Little Amélie entiende la infancia como el momento fundacional de toda pregunta futura. Una obra sensible, inteligente y visualmente coherente con su ambición literaria.
🎬 La opinión del Sr. Director
Entre el escenario de un cómico adulto y la conciencia despierta de una niña, estas dos películas recuerdan que la identidad nunca es un punto fijo. Se construye, se tambalea, se reinventa. El cine, cuando se atreve a mirar hacia dentro, nos devuelve preguntas que siguen encendidas mucho después de apagarse la pantalla.
A veces, la verdadera función comienza cuando termina el espectáculo. Nos vemos entre butacas. 🎬✨

No hay comentarios:
Publicar un comentario