domingo, 7 de diciembre de 2025
viernes, 5 de diciembre de 2025
Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

Estrenos de la semana
Entre la calle y la grieta del alma
Esta semana el cine nos devuelve dos historias que parten de lugares distintos —el extrarradio marginal y los pasillos de la memoria familiar—, pero convergen en lo que nos late más profundo: culpa, redención, relaciones rotas y vidas que buscan reparación. Golpes, de Rafael Cobos, vuelve al cine quinqui de los años 80 para hablar de heridas históricas y lealtades quebradas; Sentimental Value, de Joachim Trier, rastrea las grietas emocionales en una familia al borde del abismo.
🎬 Golpes
Rafael Cobos, en su debut como director, rescata el pulso del cine quinqui con Golpes —una historia de ex convicto, atracos y redención ambientada en la Sevilla de los 80. La película sigue a Migueli, recién salido de prisión, que busca saldar cuentas con su pasado reuniendo a su antigua banda; mientras su hermano Sabino, convertido en policía, lidera su persecución. Con un reparto encabezado por Jesús Carroza y Luis Tosar, Cobos construye un thriller que no rehúye la violencia, la marginalidad y la tragedia social, pero que deja espacio para la reflexión, la culpa y la búsqueda de una salida honesta.
Golpes destaca por su mezcla de realismo brutal y sensibilidad dramática. Su ambientación de barriadas, robos y tensiones familiares recuerda al cine quinqui clásico, pero el guion de Cobos añade profundidad: los personajes no son héroes ni villanos, sino seres atrapados entre la necesidad y la memoria. La película puede incomodar por su crudeza, pero esa incomodidad es parte de su valor: Golpes no edulcora, ofrece una mirada honesta al pasado reciente de España y a las cicatrices que aún duelen.
🎬 Valor sentimental
Joachim Trier, con Valor sentimental, firma un drama familiar de alto voltaje emocional. La película gira en torno a un director veterano, Gustav, y sus dos hijas distanciadas, obligadas a reencontrarse tras un trauma compartido. El filme explora el dolor, el resentimiento, la culpa y la necesidad de sanar cicatrices invisibles. Con un reparto que incluye a Stellan Skarsgård y Renate Reinsve, Sentimental Value fue ovacionada en su estreno en el Festival de Cannes 2025, donde ganó el Grand Prix.
Trier articula su narración con profundidad psicológica: no hay grandes golpes melodramáticos, sino silencios, miradas, cicatrices emocionales que se curan —o no— en la fragilidad de lo cotidiano. Sentimental Value no ofrece certezas, ofrece heridas abiertas y una invitación a la empatía. Es un filme que duele, que huele a realidad quebrada, y que deja una marca en quien lo ve.
🎬 La opinión del Sr. Director
Golpes y Valor Sentimental, por muy distintos que parezcan —uno de violencia y supervivencia, otro de heridas íntimas y duelo—, dialogan en su pulso de urgencia. Ambas películas recuerdan que el cine no es sólo evasión: puede ser espejo, confesión y catarsis. Desde barrios sevillanos hasta casas noruegas, lo que late es la misma pregunta: ¿qué hacemos con los golpes que recibimos, visibles o invisibles? Y en esa pregunta, el cine encuentra su razón.
Así cerramos la función de esta semana. La próxima, nuevas historias buscarán tocar nuestras heridas o nuestra esperanza. Nos vemos entre butacas. 🎬✨
domingo, 30 de noviembre de 2025
viernes, 28 de noviembre de 2025
Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

Estrenos de la semana
Voces silenciadas y notas de nostalgia
Esta semana el cine nos trae dos propuestas de peso distinto —pero unidas por su intensidad emocional: La voz de Hind, de Kaouther Ben Hania, un grito desde la inocencia que resuena como denuncia urgente; y Blue Moon, de Richard Linklater, un retrato íntimo del ocaso creativo y la fragilidad humana bajo la luz del jazz y Broadway. Dos películas para escuchar, sentir… y no olvidar.
🎬 La voz de Hind
Kaouther Ben Hania entrega una obra estremecedora y valiente con La voz de Hind. La película reconstruye —con crudeza contenida— los últimos minutos de una niña palestina que pide ayuda desesperada, usando como núcleo su propia voz real. La acción transcurre en un único escenario: una oficina de emergencias donde los trabajadores intentan salvarla, mientras escuchamos su llamada, su miedo, su inocencia, su grito ahogado.
La fuerza de la película reside en su honestidad: no hay golpes de efecto, no hay violencia mostrada, sólo la realidad de un horror silenciado convertido en urgencia moral. «La voz» de Hind funciona como espejo: el horror real, contado desde la vulnerabilidad de una niña, desmonta cualquier discurso cómodo. Esta película no busca entretenimiento, busca conciencia. Y lo consigue con la dignidad del testimonio.
🎬 Blue Moon
Richard Linklater firma con Blue Moon un retrato melancólico y vibrante del mundo del espectáculo y la canción. La película se centra en el letrista Lorenz Hart —interpretado por Ethan Hawke— durante una noche crítica, cuando la fama, el desamor y la soledad lo acechan. Es un film de cámara, de atmósfera: conversaciones, silencios, vasos vacíos, luces de bar, y el murmullo amargo de quien crea belleza mientras su alma se fragmenta.
Blue Moon no ofrece escapismo. Ofrece conciencia: del costo del talento, de las luces que deslumbran y de las sombras que dejan. Ethan Hawke regala una actuación llena de matices —humildad, ruina, nostalgia—, mientras Linklater demuestra que sabe filmar la decadencia con elegancia. Si buscas un musical alegre, no acudas. Si buscas una confesión íntima sobre el arte, la resaca y la dignidad, este filme es para ti.
🎬 La opinión del Sr. Director
En La voz de Hind, el horror absoluto revienta con la voz de una niña; en Blue Moon, la melancolía se desliza en acordes y copas vacías. Una proviene de la injusticia más brutal; la otra, de la fragilidad del genio. Pero ambas coinciden en algo esencial: muestran al cine no como evasión, sino como espejo incómodo. En la oscuridad de la sala, necesitamos películas que nos sacudan. Estas lo hacen sin concesiones.
Así cerramos la función de esta semana. La próxima, nuevas historias, nuevas voces… nuevas luces detrás de la pantalla.
Nos vemos entre butacas. 🎬✨
domingo, 23 de noviembre de 2025
viernes, 21 de noviembre de 2025
Los viernes, al cine: Estrenos de la semana

Estrenos de la semana
Dos mundos, una pantalla partícipe
En esta semana la gran pantalla acoge dos propuestas que, aunque distantes en tono, comparten una voluntad de trascender: Wicked: For Good, de Jon M. Chu, tal colosal cierre de una saga musical que juega con la magia, el poder y la amistad; y The Running Man, de Edgar Wright, relectura distópica de un clásico que nos pone en la carrera por la supervivencia. Un espectáculo para cantar… y otro para huir.
🎬 Wicked: For Good
Jon M. Chu vuelve a Oz con una ambición a la altura del fenómeno que el primer filme generó. En Wicked: For Good, Elphaba y Glinda, interpretadas por Cynthia Erivo y Ariana Grande, se enfrentan a las consecuencias de su rebelión, mientras el Mago del Oeste ve su régimen tambalearse. La película adapta el segundo acto del musical de Broadway, incorpora nuevas canciones, mantiene el despliegue visual y apuesta fuerte por el espectáculo familiar con alma.
Aun así, la sensación que se desprende es que el peso de la escalada épica tiene un coste: el guión se expande, el ritmo fluctúa y la frescura se modera por la obligación de cerrar una saga. Algunos momentos brillan con auténtica chispa (las canciones, los duelos emocionales), pero otros pierden la ligereza que hacía memorable a su antecesora. En su mejor momento, *Wicked: For Good* confirma que el musical puede soñar a gran escala; en su punto menos afortunado, recuerda que cuanto mayor el espectáculo, mayor el riesgo de distracción.
🎬 The Running Man
Edgar Wright toma el reto de reinventar el clásico de supervivencia televisiva para el siglo XXI. En The Running Man, Glen Powell interpreta a Ben Richards, un padre desesperado que se embarca en un show donde sobrevivir equivale a ganar… y ser cazado. :contentReference[oaicite:6]{index=6} La nueva versión abandona el tono caricaturesco del original de 1987 y abraza una ambientación distópica más seria, aunque sin renunciar al ritmo y la tensión.
Wright demuestra su oficio: escenas de acción precisas, un antagonista que habita la televisión, una estructura que cuestiona el espectáculo del dolor. Sin embargo, la apuesta por lo comercial parece en algunos pasajes mermar la personalidad que hizo única al director británico. *The Running Man* funciona como entretenimiento sólido, quizás no como la audacia radical esperada de un Wright al que se le pedía más.
🎬 La opinión del Sr. Director
Dos películas, dos recorridos: una hacia la magia y la reconexión, la otra hacia la arena de la presión y la carrera permanente. *Wicked: For Good* rescata el valor de la amistad y el sacrificio en clave musical, mientras *The Running Man* se enfrenta a la violencia del espectáculo como metáfora de nuestra era. Ambas confirman lo que ya sabemos: el cine no se conforma con mostrar, exige preguntarse.
Así cerramos la función de esta semana. La próxima, nuevas historias, nuevos desafíos… y aquí estaremos para verlos juntos. Nos vemos entre butacas. 🎬✨
miércoles, 19 de noviembre de 2025
domingo, 16 de noviembre de 2025
viernes, 14 de noviembre de 2025
Los viernes, al cine. Estrenos de la semana

Estrenos de la semana
Voces que resisten, miradas que irrumpen
Esta semana se alzan dos películas que muestran el cine como territorio de urgencia: Die My Love, de Lynne Ramsay, que explora la deriva de la maternidad y la identidad; y Urchin, de Harris Dickinson, que se sumerge en la marginalidad urbana y los bordes del abandono. Dos relatos distintos en tono, pero comunes en voluntad: romper el silencio.
🎬 Die My Love
En su retorno tras varios años, Lynne Ramsay firma una obra tan elástica como intensa. Basada en la novela de Die, My Love (Ariana Harwicz), el filme se infiltra en la biografía de Grace (Jennifer Lawrence), joven madre, y su marido Jackson (Robert Pattinson), tras un embarazo que no calma, que enciende. Ramsay no busca consuelo; busca el temblor interior. Con cámara íntima, encuadres opresivos y un ritmo que parece latir como un pulso desequilibrado, el director construye un paisaje de aislamiento que cuestiona la maternidad, el cuerpo, la culpa y la liberación.
Puede que esta película no sea amable, pero es urgente. Lawrence entrega quizá su papel más crudo, donde la gracia se tuerce en inquietud. Y la puesta en escena (fotografía de Seamus McGarvey, producción de Martin Scorsese) refuerza la distorsión moral que recorre todo el filme. Si el cine sirve para remover, esta lo hace: no para entretener, sino para que nos miremos con incomodidad. El arte de Ramsay en su estado más puro.
🎬 Urchin
Debut tras la cámara de Harris Dickinson, Urchin traza el descenso y la posible redención de Mike (Frank Dillane), joven sin hogar en las calles de Londres que trata de rehacerse tras un pasado que lo empuja al abismo. El director residente de la actuación filma con una luminosidad sobria los pliegues de la invisibilidad urbana: el hostal, la cocina, el callejón, todos escenarios de una supervivencia sin glamour.
Urchin no da concesiones al melodrama fácil: aborda la pobreza, la culpa y la esperanza con naturalidad y sin frases grandilocuentes. Un drama contemporáneo que recuerda a lo mejor del cine social británico, pero filtrado por el riesgo emocional de quien ha vivido cerca del borde. Dickinson demuestra que detrás de la imagen de actor también puede haber un autor coherente; y Dillane entrega una actuación que ya apunta lejos.
🎬 La opinión del Sr. Director
En Die My Love la implosión nace de los muros propios; en Urchin la emergencia brota de las grietas externas. En ambos casos, el cine aparece como prueba de resistencia: resistir al silencio, resistir al olvido. Y nosotros, en la oscuridad de la sala, somos los testigos que, tras el flash, llevamos la pregunta fuera.
Así cerramos la función de esta semana. La próxima, nuevas miradas se proyectarán y, con ellas, nuevas emociones harán vibrar el proyector. Nos vemos entre butacas. 🎬✨